TEXTO
EROTICO: Esa
noche hicimos el amor varias veces, como si fuésemos dos seres, insaciables
que lo hacían por vez primera. Penetrarla y hacerla gozar, era una
sensación placentera y maravillosa, a partir de ese dichoso día
siempre estamos deseando unir nuestros cuerpos. Sonia, ya no desea consoladores
de plástico, esta deseando meterse mi polla. Su coño, no estaba,
acostumbrado a que le metieran, pollas, era la primera vez, y la mía
es bastante gorda y larga, por lo que a la mañana siguiente lo tenía
muy dolorido, entre risas yo le decía que cuando le diese un centenar
de polvos, dejaría de dolerle. Solo en los juegos con sus amigas se
metían pequeños consoladores, por lo que no lo tenía
muy dilatado.